Para elevadas potencias y en aplicaciones donde se precise baja inercia en el freno, se utilizan los dinamómetros hidráulicos. Estas máquinas son básicamente convertidores hidráulicos de par, muy similares a los utilizados en las transmisiones automáticas. De hecho, en aplicaciones de bajo coste, eventualmente se emplean los ralentizadores hidráulicos.
Constan de uno o varios rotores en forma de turbina hidráulica, enfrentados a estatores de similar geometría, inmersos en un fluido hidráulico que es generalmente agua. El rotor, solidario al eje del motor (cambio en este caso) actúa como bomba hidráulica y desplaza el agua desde el eje de giro a la periferia guiándolo con la forma de sus alabes de manera que las partículas de agua impulsadas por el movimiento del rotor, salen proyectadas paralelas al eje de giro y contra la parte superior de los alabes del estator, que las recoge y devuelve a la parte inferior del siguiente alabe del rotor. Se crea así una corriente de agua en forma de torbellino toroidal que es la ligazón viscosa entre rotor y estator. Según la cantidad de agua que hay en el interior del freno, la "superficie hidráulica", enfrentada entre los alabes, es mayor o menor y, por lo tanto, esta ligazón entre parte móvil y fija es proporcional al volumen de agua del interior del freno. Pero como toda la potencia se transforma en calor, es necesario hacer circular este fluido para disipar el calor generado.
Por esta razón el agua se trasiega con la propia impulsión del rotor y el llenado del freno en cada momento se controla con una válvula en la descarga que estrangula la salida en función del par resistente que se desea aplicar. Al igual que en el freno eléctrico, el estator se balancea y se mide el par motor con célula de carga, el régimen de giro y como consecuencia la potencia. Los frenos hidráulicos son menos voluminosos, tienen rotores con mucha menor inercia y su mantenimiento es prácticamente nulo.
Pero este tipo de frenos tiene la peculiaridad de frenar en función del cuadrado de la velocidad, con lo que a bajas vueltas su par de giro es muy pequeño y hay que pasar a tamaño de frenos grandes para frenar potencias pequeñas a bajo régimen.
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